Después de tanto pensar las cosas, por fin me decidí a declararle mi interés y gusto a Arturo, hasta el momento no se ha inmutado en respuesta alguna, decidí esta vez no entrar en conflicto conmigo mismo ni en pedorras y bizantinas dinámicas que solía llevar a cabo. No... Ésta vez no, esta vez se me ocurrió hacer las cosas como adulto, soltando y aceptando, no niego, ni lo niegaré, me gusta mucho Arturo, es un hombre muy inteligente, a quien admiro y de pilón que me encanta. me sigue causando cierto conflicto todo lo que ha sucedido desde que lo conocí hasta la fecha, no lo he visto que se conduzca así con los otros compañeros hombres de la oficina, en fin. Después de todo esto, mi alma está en paz y me siento tranquilo, por enésima ocasión he hecho lo que me correspondía, debí de tener presente que quizás ese hombre está dispuesto a corresponder, pero tiene un ego tan alto, que si se cayera de él, se mataría y quedaría hecho pedazos.
He de confesar que me temblaron no las amalgamas, hasta la dentadura completa cuando me acerqué a él para darle los post-it donde le dije lo que le tenía que decir. El destino me mostró una vez más que no es el momento, ni las circunstancias y mucho menos, la persona. Me habría encantado tener un novio como él, a casi 3 semanas de que ocurriera esto, mi cabeza era una olla repleta de grillos, pero desde que comenzó el año, mejor dicho desde que vi lo del trámite de mi título y cédula profesional, comencé a soltar muchísimas cosas, a dejar ciertos malos hábitos y controlar cosas mías que sin lugar a dudas debo controlar para que no me afecten, depuré muchas cosas, tiré ropa, papeles, me deshice de muchísima basura física y emocional, aunque no he terminado de arreglar mi casa, lo he hecho poquito a poco, en estos días mi intuición se ha fortalecido mucho, o será quizás que decidí aprender a escucharme, me inclino más a lo segundo, después de observar la simpleza que tiene esto, mi amiga Gaby alabó el hecho de mi poder y fuerza de decisión, que me estaba abriendo y preparando para algo nuevo en mi vida, antes de que me lo dijera, pensaba en él... sí... en el mismísimo Arturo, su cara, sus ojos, su voz, su barba, su figura... pero ya después de ver el nulo resultado, decidí mejor moverme a otro lado para redescubrir y disfrutar lo que me resta de vida, como lo dije en un post anterior, decido ver ahora todo con los ojos de "el fin justifica los medios", simplemente en una óptica mucho más aplicada en algo, Beto Jones, el patético solterón treintón... el mismo que escribe estas líneas sólo desea y quiere morir tranquilo y en paz, es decir, la muerte es el fin ¿sale? y el medio para llegar a ese fin, es la vida misma, ah pues en ese tenor, prefiero y decreto vivir plena y tranquilamente para llegar sin sobresaltos al final de mis días y poder terminar mi vida en paz, en total, plena y absoluta paz.
Con respecto al tema de Arturo, estuve tontamente dándole vueltas al asunto, en todos los aspectos, me dolió la indiferencia, si, quien no diga que nunca le ha dolido la indiferencia de nadie, quiere decir que no es capaz de tener sentimientos. Pero aquí estoy, renaciendo de las cenizas como siempre, sin embargo, esta ave fénix con cuerpo de león y peso de mamut, no se acongojará ante este rechazo, él se lo pierde y yo me ahorro infinidad de cosas, sé querer, sé amar y también sé olvidar. Creo que esto fue lo último definitivamente, de mi parte ya no habrá cortejo alguno para nadie, por mucho que me guste, por mucho que me mueva el tapete, nahhh, paso sin ver, si el reloj cambia a cada momento ¿por qué yo no? Si alguien quiere compartir su camino con el mío, está bien, es bienvenido, y quien no, pues sólo que no estorbe la puerta.
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